Al menos 120 casos de tuberculosis en el oeste de Maracaibo

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La tuberculosis no mata, es curable. La Organización Mundial de la Salud, la describe como una amenaza mundial y, actualmente, es un tema de preocupación para los expertos del Zulia, donde 33 por ciento de la población padece de la enfermedad, pero la alarma de los neumonólogos es que la cifra está subiendo en 2016, publica La Verdad.

En el Ambulatorio Urbano III La Victoria hay 120 pacientes registrados este año. En comparación con el 2015, cuando al dispensario ingresaron 72 afectados en el segundo semestre. Durante el 2014 se sumaron 118 casos. “Me preocupa que estoy manejando muchos casos. En el país, es el sitio donde hay mayor cantidad. Esto va a seguir aumentando si la comunidad no tiene una buena alimentación”, informó Maricela Vivas, neumonóloga especialista en tuberculosis del centro de salud. La parroquia Ildefonso Vázquez encabeza la lista de las zonas con alto índice de contagiados.

La galena recibe entre tres y cinco enfermos al día y al menos tres abandonan mensualmente el tratamiento, porque no tienen dinero para transportarse ni para comprar comida o porque se sienten mejor. Vivas contó que ha visto a sus pacientes en las colas de los establecimientos comerciales para comprar alimentos y tachó de negativo este proceso, bien por las condiciones a las que está expuesto el contagiado y por el foco de propagación de la enfermedad.

“Todos los casos manifiestan desnutrición”. Mientras el diagnóstico del enfermo se mantenga positivo, no podrá trabajar, pero las carencias en los hogares los obligan a salir en busca de su sustento. La especialista solicitó a las autoridades gubernamentales implementar un plan que le facilite la adquisición de los alimentos a quienes están en tratamiento. Son 61 los afectados en edades comprendidas entre 20 y 58 años. Vivas agregó que 90 por ciento de los que frecuentan el dispensario es de la etnia wayuu, “por su modo de vida y alimentación desbalanceada”.

Sur del Lago

En el Hospital General de Santa Bárbara, la neumonóloga Dominica Isso ha recibido 40 casos de contagios en 2016, pero el año pasado atendieron 28. “La mitad de mis pacientes dejan el tratamiento”. Explicó que la tuberculosis es una enfermedad oportunista y se aprovecha de las condiciones de salud que vienen atadas al hambre.

Isso recordó que en mayo, el índice de contagio subió 70 por ciento, debido a la falta del tratamiento distribuido por el Ministerio de Salud. “Cuando las medicinas dejaron de llegar, el ministerio dijo que fue porque no tenían vehículos”. La experta señaló que en ocasiones, los trabajadores sociales se movilizan en transporte público hacia el domicilio de los infectados.

“La tuberculosis se cura, pero si el paciente está controlado y bien nutrido”. Continuó que quienes van a su consulta llegan llorando y le dicen que la prioridad no es la salud, sino la comida. Para ella, el repunte responde al estado nutricional de los venezolanos. El brote lo calificó como una alarma nacional, de la que “está enterado el Gobierno”.